Aunque cada 19 de octubre salen infinidad de campañas de prevención y concientización, todas eran en español (a pesar de que en México se hablan más de 68 lenguas indígenas), ninguna campaña de alguna marca, fundación o gobierno estaba dirigida a las comunidades indígenas. Y más allá de no tener campañas
pensadas para ellas, no existía información para la detección oportuna en su lengua. No sabían que la autoexploración es su derecho, que puede salvarles la vida y tampoco los pasos para realizar un autoexamen.
Por ello decidimos no solo traducir la información a su lengua, si no también a su cultura, usando como medio y personaje principal de esta campaña a una Jaina, una escultura de barro que los ancestros mayas solían hacer hace miles de años para representar actividades de la vida cotidiana, inspirando la acción y visibilizando la falta de inclusión a este sector tan vulnerable.

